Blog de Rivendel

marzo 12, 2008

Izquierda Unida y el burro de la noria

Filed under: Actualidad — grahamgreene @ 3:04 pm

Pascual Serrano
Rebelión
La última debacle a la que ha llegado Izquierda Unida requiere que nos paremos a pensar con valentía el sistema político y electoral al que nos estamos dedicando. No podemos negar las responsabilidades de la dirección actual con Gaspar Llamazares a la cabeza, la desmovilización de una militancia que se reflejó en que sólo cincuenta personas asistieran al recuento en la sede nacional, o la patética sugerencia de ofrecernos como ministros dos días antes de quedarnos en dos diputados. El panorama, en mi opinión, es mucho más grave, y se fundamenta en que el sistema actual está perfectamente pensado y diseñado para que IU nunca llegue a nada. Aunque muchas personas lo han recordado, hemos de ilustrar brevemente las matemáticas por las cuales la coalición ha necesitado medio millón de votos para cada diputado, mientras otros partidos con esos votos alcanzaban diez diputados. En realidad tampoco es que IU haya necesitado medio millón de votos por diputado, es mucho peor, los diputados se han conseguido uno con 163.633 votos en Madrid y otro con 154.300. El resto, 745.008 votos, no han servido para nada según establece la legislación electoral mediante la circunscripción provincial. Javier Ortiz recuerda que con 773.993 votos CiU ha logrado 11 escaños. Pero es que sumados a todos los restos de votos de todos los partidos que no alcanzan a un diputado, la cantidad de votos que no tienen representación en el Parlamento son millones. Armando B. Ginés, en rebelión.org, estima que esos votos corresponderían a 27 diputados que no aparecen en el hemiciclo y que, por tanto, son apropiados por los partidos mayoritarios que se benefician de la injusta ley electoral. A ellos, el autor añade los 82 escaños vacíos que corresponderían a quienes se han abstenido o votado en blanco. En total 109 escaños de “dudosa legitimidad democrática e intachable legalidad, es decir, casi un tercio del hemiciclo.”

Llamazares habla de tsunami bipartidista como si fuese algo coyuntural y no es cierto, el modelo es estructuralmente bipartidista, incluso hay algunas circunscripciones donde lo es obligatoriamente porque sólo le corresponden dos diputados. A todo ello hay que añadir el patrón mediático de presentar las elecciones legislativas como unas presidenciales a elegir entre los dos candidatos de los partidos mayoritarios, hasta el punto que se celebran debates, ratificados por la Junta Electoral, con la sola presencia de ellos dos o se cubre la jornada electoral haciendo referencia a los recuentos de sólo esos dos partidos.

Es verdad que en el periodo de Julio Anguita IU llegó a tener más de veinte diputados, pero, además de por el mérito indiscutible de aquel coordinador, fue por una determinada coyuntura política caracterizada por un PSOE desautorizado desde el punto de vista ideológico por aplicar políticas de derecha (privatizaciones, políticas laborales respondidas en huelgas generales), un corrupción trepidante sin precedentes en nuestra democracia, su guerra sucia contra ETA y una derecha que se presentaba como centrada a la que nadie tenía miedo. En realidad, como ya escribieron algunos analistas entonces, aquel voto de IU era prestado, procedente de socialistas indignados por la corrupción que, una vez saneada la imagen de su partido vuelven a votarle años más tarde. Es muy difícil que se vuelva a dar ese panorama, o dicho de otra manera, se necesita llegar a la corrupción de los gobiernos de Felipe González y a una imagen centrada del PP para que IU pueda aspirar a esa representación.

De forma que, no nos engañemos, la ciudadanía tiene la percepción de que, aunque las políticas económicas sean muy parecidas, hoy no es lo mismo Zapatero que Rajoy, aunque a muchos de nosotros sus diferencias nos parezcan anecdóticas e irrelevantes en lo esencial. Los votantes de más de cuarenta provincias saben que sus votos a IU irán directamente a la papelera y es lógico que, siendo de izquierdas e incluso compartiendo el ideario de IU, voten al PSOE, por mucho que, como escribiera recientemente Julio Anguita en el Diario Córdoba y La República, sea necesario “votar en conciencia y que quien no la haga esté renunciando a constatar valientemente ante el electorado el respaldo a sus ideas, y renuncie a ser él o ella mismo”. Miles de ciudadanos son conscientes de que votar en conciencia, en el sistema actual, es tirar su voto. No podemos estar durante décadas pidiéndoles a esos ciudadanos un voto inútil. Yo ya estoy harto de hacerlo, estoy cansado de dar vueltas a la noria reivindicando el combate contra el voto útil a sabiendas que en cincuenta provincias el voto a IU el pasado 9 de marzo fue inútil y en más de cuarenta lo será siempre. Ellos saben que su dilema no es otro que el de o tirar su voto a la basura o frenar al PP votando al PSOE, por mucho que esa lectura nos duela. No hay proyecto ilusionante en IU que pueda romper con esta perversión, no nos engañemos.

Si hacemos memoria, podremos recordar que en las penúltimas elecciones generales de 2004, muchos ciudadanos de la izquierda radical, incluso más allá de IU, que nunca votaban, lo hicieron al PSOE para expulsar al PP, conscientes de que puestos a buscar un resultado práctico, por muy radicales de izquierda que se consideraban, lo único que tenía sentido era votar socialista.

Por tanto, va siendo hora de que Izquierda Unida se plante de forma contundente contra esta farsa electoral y deje de seguir perdiendo fuerzas, dinero, ilusiones y potencial humano en unas convocatorias electorales perfectamente diseñadas para mantenerla en la marginalidad siempre. Podremos tener mejor o peor dirección, hacer seguidismo o combatir las políticas neoliberales del PSOE, reactivar el PCE o no, cambiar la dirección actual, pero siempre estaremos condenados a la marginalidad parlamentaria y nunca el modelo será democrático y representativo del ideario ciudadano.

A todo ello se une la última perversión del sistema, que es la de contar con dos millones de inmigrantes, en su mayoría obreros y personal no cualificado, que no tienen derecho al voto. Son dos millones de ciudadanos que están de forma legal en nuestro país, que cotizan a la Seguridad Social, pagan sus impuestos, se ubicarían por razones de clase en la izquierda, pero sobre los que pende la espada de Damocles de la no renovación de su residencia si resultasen política y socialmente reivindicativos. ¿Qué diría la derecha si dos millones de ricos y directivos empresariales no tuviesen derecho a voto?

Seguir insistiendo en el voto a IU tal y como está la situación resulta la opción más desesperanzadora y desmovilizadora de todas. Es el momento de decir que no estamos dispuestos a sostener la farsa y plantarnos, el dilema es cómo. No se trata de voto útil o no, sino de si queremos seguir siendo los tontos útiles que legitiman el modelo a sabiendas de que nos condena a la marginalidad. Julio Anguita condenaba el “señuelo del voto útil”, pero yo creo que el auténtico señuelo que nos engaña es el del sistema electoral.

Es verdad que no hay muchas opciones, pero no podemos seguir legitimando este teatro. Si bien la política no es sólo el voto e Izquierda Unida debe priorizar como objetivo el trabajo social y la sensibilización política en la calle por encima de convocatorias electorales, debemos sopesar opciones valientes si de verdad queremos regenerar el sistema político español. Desde plantearnos, por ejemplo, no presentarnos a las elecciones y apoyar coyunturalmente con nuestro voto al partido mayoritario que se comprometa a cambiar la ley, a realizar una campaña de fraude de ley empadronándonos en las únicas provincias con posibilidad de representación, Madrid y Barcelona. No podemos seguir pidiendo a las gentes honestas de izquierda que tiren su voto a la basura, no podemos seguir siendo el burro que da vueltas a la noria.

www.pascualserrano.net

2 comentarios »

  1. El bipartidismo al servicio del control social

    Ángeles Maestro
    Rebelión

    Todo proceso electoral es una instantánea privilegiada de una sociedad en la que se reflejan procesos de fondo que deben ser analizados con detenimiento. Lejos de pretender realizar un análisis global, sólo quiero centrarme en algunos aspectos que me parecen relevantes.

    Efectivamente el dato más significativo es la agudización hasta extremos desconocidos en los últimos 30 años del bipartidismo. Han sido borradas del mapa fuerzas políticas como Eusko Alkartasuna, Chunta Aragonesista y Partido Andalucista. Sólo partidos nacionalistas como CiU, que asciende, BNG que se mantiene y PNV, que pierde un diputado, que tienen una fuerte implantación en sus territorios, han conseguido, más o menos mantenerse. ERC, pierde bastantee más de la mitad de los votos y de su representación parlamentaria.

    Otros casos, como el definitivo hundimiento de IU es la crónica de una muerte anunciada. Pese a que había precedentes históricos, como el hundimiento del PCE en 1982 con el “juntos podemos” y que la renuncia mantener la independencia política con el PSOE – desde el pacto Frutos-Almunia del año 2000, había venido marcando descalabros electorales importantísimos, , la dirección federal de IU ha seguido insistiendo en una estrategia suicida de subordinación al gobierno y las cúpulas de CC.OO. y UGT que la invalidaban como referente mínimo de la izquierda real. La materialización de su hundimiento era más que previsible.

    Lo que ha llamado más la atención en este proceso electoral ha sido la puesta en escena, de forma implacable, arrolladora hasta el escándalo, de toda la maquinaria mediática al servicio – exclusivamente – de las dos fuerzas políticas, PP y PSOE, que representan de forma más directa los intereses de las clases dominantes.

    En una sociedad en la que la clase obrera está dispersa y desorganizada, en la que los partidos de izquierda han quedado reducidos a aparatos electorales cuya única relación con los pueblos son sus apariciones puntuales en los medios de comunicación del poder, su vulnerabilidad es máxima cuando estos se aplican con disciplina cuasi militar a mostrar que no hay más que dos alternativas, ambas controladas por la burguesía.

    El aparato mediático, judicial y policial ha actuado como un rodillo implacable para garantizar

    el máximo nivel de control social posible. El perverso mecanismo gestado en la Transición, aceptado por toda la izquierda institucional, que garantizaba el bipartidismo solamente acompañado por la derecha nacionalista, se ha puesto en marcha de forma arrolladora.

    Todo ello, precedido por una escalada sin precedentes en la persecución de la izquierda abertzale y de los movimientos sociales y sindicales en el conjunto del estado, revela una férrea estrategia de control social indispensable para hacer frente a la previsible escalada de la movilización social ante la crisis económica que se avecina.

    Seguramente sólo ellos saben las dimensiones de la crisis económica que se está gestando y el riesgo de que la respuesta social desborde los podridos controles de las burocracias sindicales subvencionadas. Las últimas y duras huelgas al margen de los grandes sindicatos, las movilizaciones antifascistas, por la vivienda, de los estudiantes contra la privatización de la enseñanza – no controladas por las organizaciones cooptadas – , de agricultores, de las mujeres que

    el 8 de marzo rompieron todas las prohibiciones, etc., además de la evidencia de que la izquierda abertzale mantiene y refuerza su implantación y su organización a pesar de la brutal represión, son alarmas rojas para un sistema que no tiene alternativas para la inmensa mayoría de los trabajadores y trabajadoras y de los pueblos del Estado español.

    Esa es la lectura de fondo del férreo control que se ha desplegado en las elecciones del 9 de marzo, arrostrando el riesgo de que el tongo de la “democracia” quedara en evidencia. Han barrido cualquier residuo de apariencia de pluralidad. Necesitan que todo esté atado y bien atado.

    La confrontación de clase, ante la dura crisis que se avecina, ante el conflicto vasco y el del resto de las nacionalidades históricas, aparece sin ningún tipo de colchón institucional o burocrático.

    Ese es el caldo de cultivo desde el que debe surgir una nueva izquierda anticapitalista y antiimperialista en el estado, que construya sus formas de relación y de coordinación con la izquierda independentista, que siente las bases de un nuevo movimiento obrero con los jóvenes precarios, las mujeres y los inmigrantes, y que enfrente desde las raíces, de la única forma posible: su propia construcción como fuerza alternativa a la barbarie y a la represión. Reescribiendo por el camino, la necesidad de construir el socialismo.

    * Ángeles Maestro. Corriente Roja

    Comentario por grahamgreene — marzo 12, 2008 @ 7:10 pm | Responder

  2. Casualmente acababa de leer el primer artículo también en Rebelion.

    Creo que el tema del sistema electoral es muy complicado puesto que ¿Cual es la alternativa?. Si lo sustituimos por “un hombre – un voto”, lo cual a priori supongo que es más democrático tenemos que muchas regiones se verían absolutamente marginadas por su poca población y en general, los partidos nacionalistas de cada CA lo tendrían mucho más complicado para lograr representación en Madrid. No hay que olvidar que con el sistema actual uno de los partidos más beneficiados si no el más, es el PNV que con muchisimos menos votos logra muchos más escaños.

    ¿Qué es mejor? ¿El sistema actual o el sistema hombre/voto con la marginación de regiones poco pobladas y gran detrimento político de partidos nacionalistas de CAs que supondría? Fijaros que el nuevo partido de Rosa Díez UPD también quiere cambiar la ley electoral pero no solamente para poder crecer sino para echar a PNV, CIU etc..

    ———————————————–
    Acerca del artículo de Ángeles Maestro.

    “además de la evidencia de que la izquierda abertzale mantiene y refuerza su implantación y su organización a pesar de la brutal represión, son alarmas rojas para un sistema que no tiene alternativas para la inmensa mayoría de los trabajadores y trabajadoras y de los pueblos del Estado español.”

    “Ese es el caldo de cultivo desde el que debe surgir una nueva izquierda anticapitalista y antiimperialista en el estado, que construya sus formas de relación y de coordinación con la izquierda independentista, que siente las bases de un nuevo movimiento obrero con los jóvenes precarios, las mujeres y los inmigrantes, y que enfrente desde las raíces, de la única forma posible:”

    En serio que intento ponerme en la visión que trata de plasmar pero la veo absolutamente alejada de la realidad.

    Tomando el caso de IU creo que es necesario que se renueve como una alternativa real de izquierdas frente al neoliberalismo de PP y PSOE pero no creo que fórmulas “anticapitalistas y antiimperialistas” representen esa alternativa porque me da que esa alternativa a la que se refiere es un Estado socialista de esos grandes grandes que todo lo controlan.
    Prefiero las corrientes en clave transformadora que otras veces leo sobre el movimiento altermundista…. ¿En serio cree esta señora que la gente está por echar abajo todo el sistema con el sufrimiento que supondría una revolución así que no necesariamente nos garantiza llevar a tiempos mejores? Basta ver los resultados de estas elecciones, pese a que es cierto que los medios han fomentado el PP-PSOE, la gente no es tan tonta como para dejarse llevar simplemente por los medios. Si la gente viera una alternativa real la votaría e IU no la representa ahora mismo. De hecho hay quienes hemos pasado del concepto del voto útil en estas elecciones pero hemos castigado a IU por su inoperancia votando a otros partidos pequeños. (Total de perdidos al río!!!)

    Veo que en el artículo menciona a la izquierda abertzale a la cual parece tener como el modelo a seguir para IU…. ¿ No es importante que un partido político condene el asesinato de un trabajador o simplemente de una persona cuando es asesinado a tiros por ETA y NO SÓLO CUANDO ES POR ACCIDENTE LABORAL O “CONSECUENCIA DE LA DISPERSIÓN”?
    Conste que no quería mencionar el tema pero sólo de pensar que el artículo está escrito tras el viernes y no mencionar palabra me deja atónito. No creo que haya nada que pueda justificar algo así.

    Comentario por Fox Mulder — marzo 12, 2008 @ 9:52 pm | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: